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Bitcoin

El rendimiento del carry trade de futuros de bitcoin lleva 157 días por debajo de los bonos del Tesoro de EE.UU.

A stack of gold Bitcoin coins placed on a shimmering gold glitter background.
<a href="https://www.pexels.com/photo/gold-round-coins-5980213/" rel="nofollow noopener" target="_blank">Photo: https://kaboompics.com/ / Pexels</a>

El rendimiento anualizado del carry trade de base en futuros de bitcoin ha permanecido por debajo del retorno de los bonos del Tesoro estadounidense a dos años durante 157 días consecutivos, una de las rachas más largas registradas hasta ahora, según datos de Glassnode y Coinglass. La sequía en lo que alguna vez fue una de las estrategias de arbitraje más confiables del mundo cripto es a la vez un síntoma de la desaceleración general del mercado y una señal de que las ganancias fáciles en derivados de bitcoin son cada vez más difíciles de conseguir.

Qué es el carry trade y por qué importa

El carry trade de base es una estrategia neutral al mercado: el operador mantiene una posición larga en bitcoin al contado, muchas veces a través de un ETF, mientras simultáneamente vende en corto contratos de futuros de bitcoin. La ganancia proviene de la diferencia entre el precio de futuros y el precio spot, conocida como la “base”. Cuando los futuros cotizan con una prima frente al spot, algo típico en mercados alcistas, esa brecha puede capturarse como un rendimiento anualizado estable y de bajo riesgo.

Durante el mercado alcista de 2021, esta estrategia fue extraordinariamente rentable, con rendimientos anualizados que superaban el 20%, muy por encima de cualquier instrumento de renta fija tradicional. Esa prima reflejaba una demanda especulativa intensa por exposición larga apalancada a bitcoin, lo que empujaba los precios de futuros muy por encima del spot y convertía la venta en corto de futuros, combinada con una posición larga al contado, en una operación atractiva y prácticamente libre de riesgo.

Hoy ese rendimiento se ha desplomado a aproximadamente 3%, frente a un rendimiento promedio de 3.8% de los bonos del Tesoro a dos años. Es decir, los operadores ahora pueden ganar más con un bono respaldado por el gobierno estadounidense, prácticamente libre de riesgo, que con una estrategia que exige lidiar con la complejidad operativa y el riesgo residual de los mercados de derivados cripto. Con bitcoin cotizando cerca de los 63,759.92 dólares, el esquema de incentivos que alguna vez atrajo miles de millones de dólares de capital de arbitraje hacia los mercados de futuros prácticamente se ha evaporado.

Una señal de alerta conocida

No es la primera vez que el carry trade de base rinde menos que los bonos del Tesoro durante un período prolongado. Los datos de Glassnode muestran que algo similar ocurrió entre agosto de 2022 y enero de 2023, un período que coincidió con lo más profundo del último mercado bajista cripto y que terminó marcando un mínimo de ciclo para el precio de bitcoin. La racha actual, de 157 días, que corre desde febrero de 2026 hasta agosto de 2026, es ya una de las más largas registradas y se compara directamente con aquella caída anterior.

El paralelismo es relevante porque el rendimiento de la base funciona como un indicador aproximado del apetito especulativo del mercado. Una base amplia y positiva señala una demanda agresiva por exposición larga apalancada; una base comprimida o negativa sugiere que los operadores ven pocas razones para pagar de más por esa exposición, ya sea porque el sentimiento se ha deteriorado o porque ha aumentado la incertidumbre sobre la dirección del precio en el corto plazo. El hecho de que el episodio actual ya haya igualado la duración de la racha de 2022-2023, sin resolverse todavía, subraya lo persistente que ha sido este malestar.

Los datos de volumen de operaciones refuerzan la imagen de un mercado en retirada. Las cifras de Coinglass muestran que el volumen de futuros de bitcoin alcanzó un máximo de 1.47 billones de dólares en febrero de 2026, justo cuando el rendimiento de la base cayó por primera vez por debajo del retorno de los bonos del Tesoro. Para julio, ese volumen se había desplomado a poco más de 880 millones de dólares, una caída que elimina buena parte de la liquidez y la actividad especulativa que antes sostenían una prima de futuros abultada.

Qué significa para el mercado

El colapso en los rendimientos del carry trade envía un mensaje doble. Por un lado, es una señal bajista directa: con primas de futuros comprimidas y volúmenes reducidos, simplemente hay menos capital especulativo persiguiendo posiciones largas apalancadas en bitcoin. Los operadores institucionales y profesionales que antes trataban el carry trade como una fuente confiable de rendimiento ahora tienen menos motivos para asignar capital allí, dado que pueden obtener un retorno similar o mejor en deuda gubernamental de corto plazo, sin la carga operativa que implica operar derivados cripto.

Por otro lado, algunos analistas interpretan la compresión de los diferenciales de arbitraje como evidencia de un mercado que está madurando. En mercados menos desarrollados o más especulativos, las primas de base persistentes y elevadas reflejan ineficiencia, una oportunidad que el capital sofisticado termina arbitrando hasta que desaparece. Una base comprimida, incluso poco atractiva frente a los bonos del Tesoro, puede leerse como una señal de que los mercados de futuros de bitcoin se están comportando más como mercados financieros convencionales, donde las oportunidades de arbitraje libre de riesgo son escasas y pasajeras en lugar de persistentes y desproporcionadas.

Para la región latinoamericana, donde exchanges y plataformas de inversión ofrecen cada vez más productos ligados a futuros y ETFs de bitcoin, esta dinámica es relevante como recordatorio de que las estrategias de arbitraje cripto no garantizan rendimientos superiores a los de instrumentos tradicionales de forma permanente, y que su atractivo depende directamente de las condiciones cambiantes del mercado.

Qué vigilar

  • Si la racha de bajo rendimiento de la base supera la duración del período de agosto de 2022 a enero de 2023, que precedió a un mínimo de ciclo.
  • Una posible recuperación del volumen de operaciones de futuros desde el nivel de julio, de aproximadamente 880 millones de dólares, lo que señalaría una reactivación del mercado de derivados.
  • Los movimientos en el rendimiento de los bonos del Tesoro a dos años, ya que una baja en ese indicador podría reducir la brecha incluso sin un repunte de la base.
  • Si los flujos hacia ETFs spot de bitcoin y el interés abierto en futuros muestran un renovado apetito por exposición larga apalancada.

Fuente: CoinDesk

Este contenido es informativo y no constituye consejo financiero ni de inversión.

This article is for informational purposes only and is not financial advice. Always do your own research.

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