Un panel de ejecutivos de exchanges, custodios y especialistas en blockchain se reunió en Ginebra el 8 de septiembre de 2026 para abordar una pregunta incómoda que sobrevuela la carrera de Wall Street por llevar las acciones a la cadena de bloques: las acciones tokenizadas suman cada vez más tenedores, pero el dinero que realmente se mueve a través de ellas se está reduciendo. Esa brecha, expuesta durante el Onchain Leaders Gathering, se perfila como la tensión definitoria de una industria que avanza a toda velocidad de los proyectos piloto hacia sistemas de producción real.
Wall Street se sube a la ola, con reservas
El impulso detrás de las acciones tokenizadas es real y cuenta con respaldo financiero considerable. Nasdaq acordó invertir 100 millones de dólares en Payward, la empresa matriz del exchange de criptomonedas Kraken, para construir infraestructura de acciones tokenizadas, un acuerdo que refuerza los lazos entre Nasdaq y Kraken y que, según otra cobertura, valora a Payward en 21,000 millones de dólares. Por su parte, London Stock Exchange Group (LSEG) firmó un acuerdo paralelo con Payward centrado en acciones tokenizadas del Reino Unido y en un futuro mecanismo de negociación las 24 horas del día, una señal de que los operadores bursátiles tradicionales a ambos lados del Atlántico ya consideran que los rieles de blockchain son infraestructura inevitable y no un experimento de nicho.
Diana-Cezara Toader, de UBS Asset Management, resumió el ánimo del panel en Ginebra al describir la tokenización como un proceso que pasa del piloto a la producción. Pero fue igual de clara al señalar que la liquidez, la infraestructura y la claridad regulatoria siguen siendo obstáculos sin resolver, no problemas superados que las cifras de inversión de los titulares pretenden maquillar. Panelistas de Zama, G-20 Group, Blobb.io y Rex Change coincidieron en ese llamado a la cautela, describiendo la tecnología como prometedora pero estructuralmente inmadura para un uso a escala institucional.
Más participación, menos volumen
Los datos recopilados por RWA.xyz al 10 de septiembre de 2026 ilustran esta desconexión. El mercado de acciones tokenizadas mantenía 2,910 millones de dólares en activos distribuidos, repartidos en más de 3.17 millones de direcciones, una cifra de tenedores que se disparó 174% en apenas 30 días. Se trata de un salto notable en la participación de tipo minorista. Sin embargo, el volumen mensual de transferencias durante ese mismo período cayó 53%, hasta ubicarse en 13,310 millones de dólares. Es decir: más personas tienen acciones tokenizadas en su poder, pero menos dólares realmente cambian de manos.
Esa divergencia importa porque la liquidez —la capacidad de comprar y vender un activo rápidamente sin alterar su precio— es la característica que más les importa a las instituciones. Una base creciente de pequeños tenedores que simplemente conservan sus tokens sin operarlos aporta poco a la construcción de mercados profundos y continuos, que es justamente lo que necesitan los fondos de pensiones, los gestores de activos o los creadores de mercado. Esto sugiere que buena parte del crecimiento reciente podría deberse a acumulación especulativa o a la simple apertura de cuentas, más que a una verdadera profundidad de mercado, lo cual refuerza la advertencia de la World Federation of Exchanges de que el ecosistema de acciones tokenizadas todavía carece de la infraestructura operativa de un mercado maduro.
La disputa por AMC deja al descubierto un problema más profundo
La liquidez no es el único asunto pendiente. Una disputa pública entre AMC Entertainment y Robinhood puso el foco en quién controla realmente un producto de acciones tokenizadas. El director ejecutivo de AMC, Adam Aron, criticó a Robinhood por ofrecer exposición tokenizada a las acciones de AMC sin autorización de la compañía, argumentando que un tercero no debería poder crear una versión sintética de las acciones de su empresa bajo sus propias condiciones. Vlad Tenev, director ejecutivo de Robinhood, defendió la práctica y la presentó como una extensión legítima del acceso minorista a la exposición accionaria.
La World Federation of Exchanges se pronunció en contra de ese modelo, advirtiendo que los productos tokenizados de terceros sin autorización podrían erosionar las protecciones al inversionista que existen precisamente porque las empresas listadas y los reguladores supervisan cómo se representan y negocian sus acciones. La preocupación no es abstracta: una acción tokenizada solo es tan confiable como la relación legal y operativa entre el emisor del token, la empresa subyacente y el custodio que resguarda las acciones reales. Cuando esa relación no está clara o es objeto de disputa, como en el caso de AMC, los tenedores podrían no contar con los derechos de propiedad que creen tener.
Lo que viene
Varios acontecimientos concretos permitirán saber si este mercado está madurando o simplemente inflándose:
- Si la infraestructura de nivel institucional de Nasdaq y LSEG se traduce en mayor volumen de negociación y no solo en más productos listados.
- Cómo responden los reguladores a la disputa entre AMC y Robinhood, y si surgen marcos normativos que distingan entre acciones tokenizadas autorizadas por el emisor y exposición sintética no autorizada.
- Si la brecha entre el crecimiento de tenedores y el volumen de transferencias se reduce, lo cual indicaría que las acciones tokenizadas se están negociando activamente y no solo acumulando de forma pasiva.
- El avance de los mecanismos de negociación de 24 horas y la liquidación transfronteriza, que sus defensores señalan como la verdadera ventaja de la tokenización frente a las bolsas tradicionales.
El impulso más amplio por llevar activos tradicionales a la cadena de bloques no se limita a las acciones. Algunos gobiernos exploran modelos similares para infraestructura pública, como muestra el plan de Maharashtra para tokenizar activos estatales y así obtener financiamiento. Ese experimento paralelo subraya un hilo conductor común: la promesa de eficiencia de la tokenización se está poniendo a prueba mucho antes de que sus bases legales y operativas estén completamente definidas. Para los inversionistas y usuarios de América Latina que siguen de cerca la expansión de estos productos —incluidos quienes operan a través de exchanges globales o observan cómo se reconfigura el acceso a acciones estadounidenses y europeas—, el mensaje es claro: el crecimiento en los titulares puede decir más sobre el entusiasmo del momento que sobre la verdadera salud de un mercado.
Fuente: BeInCrypto
Este contenido es informativo y no constituye consejo financiero ni de inversión.




Crea una cuenta gratuita para comentar y ganar rewards.
Crear cuenta Iniciar sesión