Dos empresarios del mundo cripto entregaron a Reform UK, el partido de Nigel Farage, un total combinado de 72 millones de libras (97.4 millones de dólares) en apenas dos días, pulverizando el récord histórico de donaciones políticas en Gran Bretaña justo cuando el Parlamento avanza hacia una ley que prohibiría este tipo de aportes vinculados a criptomonedas. Ben Delo, cofundador del exchange de derivados BitMEX, y Christopher Harborne, inversionista en la emisora de stablecoins Tether, declararon cada uno una donación de 36 millones de libras (48.7 millones de dólares) el viernes 11 y el sábado 12 de septiembre de 2026, cifras que dejan muy atrás el récord anterior de 10 millones de libras que Lord Sainsbury entregó al Partido Conservador en 2022.
El momento elegido no es casual. El proyecto de ley Representation of the People Bill, presentado después de que el primer ministro Keir Starmer anunciara la medida el 25 de marzo, fue aprobado por la Cámara de los Comunes el 2 de septiembre y ahora se encuentra en la Cámara de los Lores. La legislación suspendería de forma retroactiva las donaciones políticas vinculadas a criptoactivos e impondría un tope anual de 100,000 libras (135,000 dólares) para las contribuciones de donantes registrados en el extranjero. Si se aprueba, cerraría exactamente el canal que Delo y Harborne acaban de utilizar a una escala sin precedentes.
Un partido construido, en parte, con dinero cripto
Reform UK se convirtió en mayo de 2025 en el primer gran partido británico en aceptar formalmente donaciones en criptomonedas, una decisión que lo transformó en el principal beneficiario de un grupo de donantes prácticamente ausente de la política tradicional del Reino Unido: fundadores e inversionistas tempranos de la industria cripto. Delo ya había entregado a Reform cerca de 8 millones de libras a comienzos de 2026, incluidos 4 millones de libras declarados en abril, mientras que la donación previa de Harborne, de 9 millones de libras, había sido en su momento la mayor jamás realizada por una persona viva a un partido británico. Sus últimas contribuciones no solo se suman a ese total: redefinen los límites de lo posible bajo la legislación vigente.
Ambos donantes cargan con antecedentes que añaden fricción a la historia. Delo se declaró culpable en 2022 de violar la ley estadounidense de secreto bancario (Bank Secrecy Act) en relación con BitMEX, pagó una multa penal de 10 millones de dólares y recibió 30 meses de libertad condicional; fue indultado por el presidente Trump en marzo de 2025. BitMEX, por su parte, está cerrando operaciones en septiembre de 2026. Harborne, que según estimaciones posee cerca del 12% de Tether, ya había estado en el centro de otra polémica: una donación de 5 millones de libras que hizo directamente a Farage en 2024 nunca fue declarada, lo que desató una investigación parlamentaria por estándares de conducta que contribuyó a que Farage renunciara a su escaño de Clacton en julio de 2026. El financiamiento de Reform también ha atraído la atención de la Policía Metropolitana, que abrió una investigación penal tras un reportaje de Channel 4 News sobre las contribuciones de un donante estadounidense al partido.
Qué cambiaría realmente la prohibición
El proyecto de ley apunta a dos vulnerabilidades concretas que este episodio pone en evidencia. Primero, prohibiría las donaciones vinculadas a criptomonedas, cerrando una vía que permite a individuos con grandes fortunas mover sumas considerables hacia la política con una velocidad y opacidad que las transferencias bancarias tradicionales no ofrecen. Segundo, limitaría a 100,000 libras anuales las donaciones de votantes registrados en el extranjero, atendiendo la preocupación de que personas con vínculos limitados con el electorado británico puedan ejercer una influencia desproporcionada sobre la política doméstica. Las donaciones de Delo y Harborne se ubican exactamente en la intersección de ambos problemas: provienen de fortunas ligadas al mundo cripto y de donantes cuyos intereses de negocio principales están fuera del sistema financiero convencional del Reino Unido.
Para Reform UK, el dinero representa un respaldo financiero inmediato y considerable, pero también entrega munición a quienes critican que el partido ha construido sus finanzas precisamente sobre el tipo de relaciones con donantes que los legisladores buscan regular. El diseño retroactivo de la ley implica que incluso las donaciones hechas ahora, antes de la sanción real, podrían quedar bajo escrutinio una vez que la norma entre en vigor, aunque los mecanismos prácticos de cualquier suspensión retroactiva todavía deben ponerse a prueba. El episodio ocurre además en medio de un debate más amplio en el Reino Unido sobre el papel de las criptomonedas en la política pública; la Cámara de los Lores votó por separado para obligar al Tesoro a producir una estrategia formal sobre criptoactivos, lo que confirma cuán central se ha vuelto este tema en la agenda de Westminster este año. En un contexto donde emisoras de stablecoins y grandes actores financieros tradicionales cada vez se entrelazan más —como se vio recientemente con la compra de la plataforma de pagos Tazapay por parte de Circle—, el peso político de figuras ligadas a Tether añade una capa adicional de atención regulatoria.
Qué sigue
El destino del proyecto de ley ahora depende de la Cámara de los Lores, donde debe ser aprobado antes de recibir la sanción real y convertirse en ley. Hay varios puntos concretos que vale la pena seguir de cerca:
- Si los Lores modifican las disposiciones retroactivas del proyecto y cómo se aplicarían a las donaciones hechas en las semanas previas a su aprobación final.
- El avance de la investigación de la Policía Metropolitana sobre las fuentes de financiamiento de Reform UK, y si esta alcanza a las donaciones más recientes.
- Posibles nuevas revelaciones de Reform UK sobre otros donantes vinculados a criptomonedas, dado que el partido acepta públicamente este tipo de aportes desde mayo de 2025.
- Cómo reaccionan los demás partidos británicos, ninguno de los cuales ha igualado la disposición de Reform a aceptar donaciones cripto a esta escala.
El trasfondo general es uno en el que la riqueza cripto se cruza cada vez más con la política electoral de maneras que los legisladores no anticiparon cuando redactaron las reglas actuales sobre donaciones. La respuesta del Reino Unido —una prohibición específica combinada con un tope para donantes extranjeros— será observada de cerca por otras jurisdicciones que enfrentan la misma pregunta sobre cómo encajan, o no, los activos digitales en el engranaje del financiamiento electoral. El episodio también se suma a una serie de señales recientes sobre cómo el escrutinio regulatorio alcanza tanto a exchanges como a plataformas financieras vinculadas a criptoactivos, un fenómeno que en América Latina cobra relevancia a medida que exchanges internacionales expanden su presencia y los reguladores locales observan de cerca los estándares que se fijan en mercados como el británico, similar a lo ocurrido con la reciente filtración de datos de clientes de Revolut o con movimientos corporativos como la inversión de Nasdaq en Kraken a través de Payward.
Fuente: The Block
Este contenido es informativo y no constituye consejo financiero ni de inversión.




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