El presidente Donald Trump reunió el viernes a sus asesores a puertas cerradas para intentar destrabar el lenguaje ético de la CLARITY Act, la ley de estructura de mercado cripto que enfrenta una votación de cloture en el Senado el martes. El párrafo en disputa, que define hasta dónde llegan las restricciones sobre conflictos de interés de funcionarios, salió de esa reunión sin cambios, dejando el destino de la ley atado a un vacío legal familiar que ya dividió a republicanos y demócratas.
La CLARITY Act le daría a Estados Unidos su primer marco regulatorio integral para activos digitales, repartiendo la supervisión de la industria entre dos reguladores federales. Para avanzar necesita 60 votos en el Senado. Los republicanos tienen 53 escaños, por lo que al menos siete demócratas deben cruzar la línea partidaria. Esa aritmética convirtió una cláusula ética muy puntual en el mayor obstáculo para una ley que, en lo demás, cuenta con interés bipartidista, como detalló nuestra cobertura sobre la votación de apertura de debate en el Senado.
Qué cubre realmente la cláusula ética
La disposición en el centro de la reunión del viernes prohíbe al presidente, al vicepresidente, a funcionarios de alto rango y a sus cónyuges lanzar o promocionar criptomonedas mientras están en el cargo. Sin embargo, no se extiende a los hijos adultos de esos funcionarios. Esa distinción no es un detalle menor: Eric Trump y Donald Trump Jr. dirigen World Liberty Financial, la empresa detrás de la stablecoin USD1, que recibió una licencia bancaria en agosto de 2026. Los demócratas del Senado dijeron públicamente que no respaldarán la ley a menos que la restricción se amplíe para incluir también a los hijos de los funcionarios, y no solo a sus cónyuges.
Lo que está en juego para los intereses cripto de la familia Trump no es abstracto. El propio Trump declaró aproximadamente 1,400 millones de dólares en ingresos por criptomonedas durante 2025, una cifra que explica por qué los críticos ven en el alcance limitado del texto ético algo más que un descuido de redacción. Politico reveló primero los detalles de la reunión del viernes citando fuentes anónimas; la Casa Blanca no ha comentado sobre esa información ni sobre por qué el párrafo quedó intacto.
Qué significa para las probabilidades de aprobación
Los mercados ya están descontando la incertidumbre. Las probabilidades en Polymarket sobre la aprobación de la ley rondaban el 16% al 8 de septiembre, y subieron a 23% después de conocerse la reunión del viernes: un movimiento modesto que sugiere que los operadores interpretan la participación de la Casa Blanca como señal de que las negociaciones siguen vivas, aunque sin resolución. Eso está lejos de reflejar confianza en la aprobación, y muestra cuánto depende de un puñado de votos demócratas indecisos en los próximos días.
El senador Thom Tillis figura entre los republicanos involucrados en las negociaciones, lo que confirma que la disputa ética no es puramente partidista: algunos legisladores del Partido Republicano parecen dispuestos a endurecer el texto si eso permite destrabar el apoyo demócrata. Pero hasta el viernes no había surgido ningún texto de consenso, y la versión que llega a la votación de cloture del martes todavía contiene la restricción original, más estrecha.
Para una industria que lleva años presionando por reglas claras, la ironía es notable: una ley pensada para reducir la ambigüedad regulatoria está rehén de la ambigüedad de su propia sección sobre conflictos de interés. El objetivo central de la CLARITY Act —dividir la supervisión de los activos digitales entre dos reguladores federales para que exchanges, emisores y custodios sepan qué agencia los regula— tiene amplio respaldo en principio. Son los enredos financieros personales de la familia Trump, y no el fondo de la regulación de mercado, lo que hoy amenaza con hundir o retrasar el proyecto.
Qué observar en los próximos días
Varios hechos concretos definirán si la ley supera su primer obstáculo procesal:
- Si senadores alineados con la Casa Blanca o el asesor de política cripto Patrick Witt presentan un texto ético revisado antes de la votación del martes.
- Si se consiguen los siete votos demócratas o más necesarios para el cloture, y si esos senadores citan la exclusión de los hijos como condición para su apoyo.
- Si la stablecoin USD1 de World Liberty Financial, que ahora opera bajo licencia bancaria obtenida en agosto, se convierte en punto de referencia específico durante el debate en el pleno.
- Cómo se mueven las probabilidades implícitas en Polymarket a medida que se acerca la votación, como termómetro aproximado del sentimiento del mercado y no como pronóstico.
El desenlace importará mucho más allá de esta ley puntual. Un marco de esta magnitud sentaría precedente sobre cómo Washington trata los activos digitales durante los próximos años, en un momento en que otros gobiernos avanzan por su propio camino: desde el impulso en el Reino Unido, donde la Cámara de los Lores forzó una estrategia cripto del Tesoro, hasta el esfuerzo paralelo de India para tokenizar su mercado de bonos corporativos con una CBDC. Mientras tanto, en América Latina el debate regulatorio avanza con matices propios: el intento de bimonetarismo en Venezuela, por ejemplo, choca con el hecho de que gran parte de la población ya usa stablecoins como USDT en su día a día, un recordatorio de que las decisiones legales en Washington tienen eco directo en cómo la región adopta estos activos. Si Estados Unidos se suma a esa ola con una ley integral, o se estanca por una cláusula redactada de forma lo bastante estrecha como para eximir a los propios hijos de un presidente, se definirá en cuestión de días.
Fuente: BeInCrypto
Este contenido es informativo y no constituye consejo financiero ni de inversión.




Crea una cuenta gratuita para comentar y ganar rewards.
Crear cuenta Iniciar sesión