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Circle y Tether congelan la billetera del hacker de Bitget, pero rescatan apenas una fracción del botín

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Photo: Miguel Á. Padriñán / Pexels

Circle y Tether actuaron en cuestión de horas para bloquear una billetera vinculada al hackeo de 351.6 millones de dólares sufrido por el exchange Bitget, congelando las stablecoins que contenía. El gesto demuestra que los emisores pueden reaccionar con rapidez cuando se identifica una dirección comprometida, pero lo recuperado fue apenas una fracción mínima frente a la magnitud del robo, lo que deja en evidencia los límites reales de lo que estos emisores pueden hacer una vez que los fondos se convierten en otros activos.

Qué ocurrió

El ataque golpeó a Bitget el jueves 24 de septiembre de 2026. La firma de seguridad blockchain MistTrack rastreó los fondos robados hasta una billetera etiquetada como “Bitget Exploiter 8”, que contenía 170.47 ETH, 218,023 USDT y 99,990 USDC. Circle puso en lista negra esa dirección a las 05:00 UTC del viernes, bloqueando efectivamente cerca de 318,000 dólares en stablecoins. Tether tomó una medida similar sobre la parte que le correspondía.

Esa cifra es apenas una fracción del botín total. Más de 63,000 ETH permanecen repartidos en otras billeteras controladas por los atacantes, un valor que ni Circle ni Tether tienen forma técnica de tocar, porque el Ether no es un activo que ninguna de las dos compañías emita ni controle. A diferencia de USDT y USDC, que existen como tokens regidos por contratos inteligentes que sus emisores pueden pausar o bloquear, el ETH es nativo de la propia blockchain de Ethereum, y ahí no existe un interruptor de emergencia.

La CEO de Bitget, Gracy Chen, explicó que los atacantes no robaron llaves privadas, sino que explotaron una falla en el sistema interno (backend) de la infraestructura de billeteras del exchange, falsificando datos de transacciones para activar transferencias no autorizadas. Chen aseguró que el fondo de protección al usuario de la plataforma, que según ella supera los 464 millones de dólares, cubrirá las pérdidas. Los detalles completos de cómo se diseñó el exploit están descritos en el propio relato de Bitget sobre cómo transferencias falsificadas, y no el robo de llaves, vaciaron el exchange, así como en la cobertura sobre este hackeo que convirtió a septiembre en el mes más costoso de 2026 para el sector cripto.

Por qué importa el congelamiento, y por qué no alcanza

La velocidad con que se bloqueó la billetera el viernes contrasta fuertemente con la forma en que Circle manejó un episodio similar cinco meses antes. Tras el hackeo de 285 millones de dólares al protocolo Drift en abril, el atacante movió 232 millones de dólares en USDC desde Solana hacia Ethereum usando el propio mecanismo de transferencia entre cadenas de Circle, y varios críticos, entre ellos el investigador blockchain ZachXBT, señalaron que la compañía había tardado demasiado en responder. Circle ha sostenido públicamente que solo congela activos cuando está legalmente obligada a hacerlo, una política que limita de manera real qué tan proactiva puede ser incluso cuando un ataque se desarrolla a la vista de todos en la cadena de bloques.

Esta vez la reacción fue casi inmediata, lo que sugiere que se superó un umbral más bajo para actuar, o que las críticas acumuladas por casos como el de Drift empujaron a los emisores hacia tiempos de respuesta más rápidos cuando firmas de seguridad como MistTrack marcan una dirección sospechosa. En cualquier caso, el patrón ilustra la naturaleza de dos velocidades que tiene hoy la aplicación de normas en la cadena: las stablecoins, al operar sobre contratos inteligentes permisionados, son el único rincón del mundo cripto donde una empresa todavía puede intervenir y detener una transacción después de ocurrida. Todo lo demás, ETH, BTC, la mayoría de los tokens nativos, se mueve según las reglas inmutables de su propia blockchain, sin que ninguna parte central pueda intervenir.

Esa asimetría es justamente lo que convirtió el congelamiento del viernes en un gesto casi simbólico. Los hackers que entienden cómo funciona el bloqueo de stablecoins tienen todos los incentivos para convertir los fondos robados en ETH u otros activos nativos lo más rápido posible, precisamente para adelantarse a la capacidad de reacción de los emisores. Los atacantes de Bitget parecen haber hecho exactamente eso, dejando a los emisores con una fracción mínima mientras el grueso del botín queda en activos fuera de su alcance.

Qué observar de ahora en adelante

Varios frentes de este episodio siguen abiertos. Es probable que los investigadores y MistTrack continúen rastreando el ETH restante mientras se mueve entre billeteras, mezcladores o puentes entre cadenas, y cualquier nuevo congelamiento, si esos fondos vuelven a tocar una stablecoin regulada o un riel de un exchange, será relevante de seguir. El fondo de protección de Bitget, valuado en más de 464 millones de dólares, enfrentará la prueba de absorber la pérdida total de 351.6 millones de dólares sin afectar los retiros ni las operaciones de los usuarios.

El contexto regulatorio más amplio añade otra capa al debate. Los reguladores estadounidenses han estado afinando las reglas sobre cómo deben operar los emisores de stablecoins, incluidos nuevos requisitos de capital y de rescate que la Reserva Federal presentó esta semana, detallados en el nuevo marco de la Fed sobre cuánto capital y qué plazos de rescate deberán cumplir los emisores. La rapidez y consistencia con la que los emisores congelan fondos ilícitos podría volverse parte de esa conversación regulatoria más amplia, sobre todo en un momento en que instituciones financieras avanzan cada vez más hacia infraestructura tokenizada, como muestran movimientos recientes de bancos y gestores de activos hacia depósitos y fondos tokenizados, entre ellos la alianza de IBM con la red blockchain de Swift para depósitos tokenizados.

Para los exchanges, el incidente también es un recordatorio de que la infraestructura interna, y no solo la custodia de llaves privadas, es una verdadera superficie de ataque. El propio relato de Bitget sobre el exploit, en el que datos de transacciones falsificados y no una llave comprometida permitieron el robo, podría llevar a otras plataformas a auditar sistemas similares. Para los usuarios de exchanges en América Latina, donde plataformas globales como Bitget operan con volumen creciente en la región, el episodio subraya por qué conviene prestar atención a cómo cada exchange respalda las pérdidas por hackeos y qué tan transparente es sobre sus fondos de protección. Mientras tanto, el contraste entre el hackeo a Drift en abril y el congelamiento de esta semana a Bitget ofrece un caso de estudio concreto sobre cómo pueden cambiar los tiempos de respuesta de los emisores bajo presión pública, y cuánto de un robo se puede realmente recuperar con este tipo de medidas.

Fuente: CoinDesk

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