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Regulación

El BCE se convierte en operador y comprador dentro de su propio sistema de bonos tokenizados

Stunning sunset over Frankfurt's skyline featuring the iconic ECB Tower and Main River.
Photo: Masood Aslami / Pexels

El Banco Central Europeo (BCE) puso en marcha Pontes, un sistema de liquidación mayorista que conecta plataformas de registro distribuido (DLT) con dinero de bancos centrales a través de los servicios TARGET, y al mismo tiempo se prepara para invertir parte de sus propios fondos en valores públicos tokenizados que se liquidarán en ese mismo sistema. El doble papel es relevante porque coloca al BCE en ambos lados de la operación: es la institución que construye la infraestructura para el mercado europeo de activos tokenizados y, en poco tiempo, será también un participante que usa esa infraestructura para comprar bonos.

Pontes entró en funcionamiento el lunes 21 de septiembre de 2026, con una implementación completa prevista para 2028. Entre los primeros participantes están Deutsche Bank, Santander, Société Générale y el Banco Europeo de Inversiones, junto con los operadores DLT Clearstream, Axiology, Cashlink y SWIAT. André Dragosch, de Bitwise Europe, describió el sistema como un “euro digital para bancos”, una frase que resume bien su propósito: darles a las instituciones financieras una forma de liquidar operaciones con valores tokenizados usando la forma más segura de dinero disponible, las reservas de bancos centrales, en lugar de depender del crédito de bancos comerciales o de sustitutos privados como las stablecoins.

Por qué importa liquidar en dinero de banco central

Las propias pruebas de DLT del Eurosistema en 2024 encontraron que el acceso a dinero de liquidación libre de riesgo era considerado ampliamente como la condición clave para una adopción más amplia de los valores tokenizados. La tokenización promete una liquidación más rápida y programable de bonos y otros instrumentos, pero esa promesa solo se sostiene si la parte en efectivo de una operación tiene la misma credibilidad que la parte del valor negociado. Sin un puente hacia el dinero de banco central, los mercados tokenizados corren el riesgo de fragmentarse en sistemas paralelos que los bancos e inversionistas institucionales tratarían como experimentos y no como infraestructura operativa real. Pontes está diseñado justamente para cerrar esa brecha, conectando las plataformas DLT directamente con los servicios TARGET, la infraestructura de liquidación que ya opera el Eurosistema. Quienes siguieron el lanzamiento inicial de la plataforma pueden repasar los detalles en nuestra cobertura sobre el estreno de Pontes para liquidar activos tokenizados.

El portafolio de fondos propios del BCE, valuado en 23,100 millones de euros a finales de 2025, se gestiona por separado de sus tenencias de política monetaria y se utiliza para cubrir gastos operativos. La deuda gubernamental ya representa el 73% de ese portafolio, por lo que un giro hacia valores públicos tokenizados no cambiaría tanto la clase de activo subyacente como el formato en que el BCE los mantiene. Aun así, el simbolismo es importante: un banco central que construye los rieles de liquidación y luego los usa para sus propias operaciones de tesorería envía una señal clara sobre hacia dónde espera que se mueva el mercado.

Un camino separado del euro digital para consumidores

Pontes es un proyecto distinto del euro digital orientado a consumidores, que sigue su propio cronograma. Está previsto un piloto minorista con 36 proveedores de servicios de pago, comercios y personal del banco central, que se extendería durante 12 meses a partir de la segunda mitad de 2027, con una posible primera emisión prevista para 2029. Ese proyecto ha generado su propio escrutinio: el Financial Times reportó en 2025 que funcionarios europeos habían considerado construir el euro digital sobre blockchains públicas como Ethereum o Solana, en parte por la preocupación ante el creciente alcance de las stablecoins respaldadas en dólares, aunque el BCE aclaró que no se ha tomado una decisión final al respecto. Mantener separados a Pontes y al euro digital minorista le permite al BCE avanzar ahora con la infraestructura de liquidación mayorista, pensada para bancos y actores institucionales, sin esperar al despliegue minorista, mucho más sensible desde el punto de vista político.

Pontes tampoco debe confundirse con Appia, una iniciativa más amplia del Eurosistema que busca entregar, para 2028, un plan detallado de un ecosistema financiero europeo integrado basado en DLT, el mismo año en que Pontes debería alcanzar su implementación completa. Juntos, ambos esfuerzos sugieren que el BCE está construyendo un sistema por capas: rieles de liquidación mayorista ahora, una arquitectura de mercado tokenizado más completa en paralelo, y los pagos de consumidores avanzando más atrás en la fila.

Qué observar de aquí en adelante

Varios indicadores mostrarán si Pontes pasa de ser un piloto a convertirse en infraestructura de mercado genuina. El primero es la participación: si otros bancos, además del grupo inicial de Deutsche Bank, Santander y Société Générale, comienzan a canalizar volumen real de liquidación por el sistema, y si más operadores DLT se suman a Clearstream, Axiology, Cashlink y SWIAT. El segundo es la compra por parte del propio BCE de valores públicos tokenizados: la escala y el momento de esas transacciones indicarán cuánta confianza deposita el banco central en su propia infraestructura. El tercero es el objetivo de 2028 para la implementación completa, un plazo que pondrá a prueba la capacidad del BCE de entregar tecnología de liquidación compleja a tiempo, algo con lo que también lidian reguladores en otras regiones a medida que el dinero de banco central y los mercados tokenizados convergen. El reciente movimiento de Brasil para restringir el uso de stablecoins en un tramo clave de la liquidación cambiaria, que cubrimos en nuestro reporte sobre cómo Brasil le cierra la puerta a las stablecoins en pagos mayoristas internacionales, muestra lo distinto que cada jurisdicción está abordando la misma pregunta de fondo: qué activo debe cargar con el riesgo de liquidación. Este debate no es ajeno a América Latina, donde exchanges y fintechs de remesas observan de cerca tanto los experimentos europeos con dinero digital de banco central como las restricciones regulatorias a las stablecoins en mercados como el brasileño. Finalmente, vale la pena seguir de cerca, como frente relacionado pero distinto dentro de la estrategia digital del BCE, el piloto minorista del euro digital previsto para 2027 y su meta de emisión en 2029.

El interés por tokenizar valores tradicionales tampoco se limita a Europa: iniciativas como la de Ondo Finance, que permite transferir acciones directamente para tokenizar valores bursátiles, muestran que bancos centrales y plataformas privadas están explorando, en paralelo, cómo llevar activos del mundo real a infraestructuras digitales.

Fuente: CryptoSlate

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